SENTIRSE COMODO ANTE LA INCOMODIDAD

Ya estamos en Enero y al igual que en estos últimos años, es el momento de emprender una nueva temporada con la ehunmilak, g2h y Marimurumendi en el horizonte. Espero que me acompañéis en este camino lleno de reflexiones que quiero compartir con todos vosotros

Anteriormente ya dedique mi atención mediante uno de mis posts a lo que exige el afrontar un reto como es la preparación  de un ultratrail. Sin duda y a pesar del auge que están experimentando las pruebas de ultraresistencia y el crecimiento en el número de participantes, nunca deberíamos dejar de considerar el esfuerzo, la dedicación y en muchos casos el sacrificio que implica el prepararnos debidamente o al menos con garantías para afrontar de una manera digna retos de este calibre.

Es algo habitual el plantearse qué es lo que hace falta para preparar un ultratrail. Qué nivel de dedicación supone y de qué manera tendremos que dar forma a todo lo que envuelve nuestro día a día para poder sacar el tiempo y la energía necesaria no solamente para entrenar sino para hacerlo en las mejores condiciones posibles. En muchos casos, la preparación se convierte en la piedra angular alrededor de la cual empiezan a girar el resto de los factores que rodean nuestras vidas. Por eso es muy frecuente que como entrenador una de las preguntas más habituales  que me hacen aquellas personas que sienten la inquietud de adentrarse en el mundo del ultratrail sea la de qué les va a suponer el entrenar para prepararse debidamente y si serán capaces de sobrellevarlo

En este post que da inicio a una nueva temporada, quiero darle la vuelta a la tortilla. En vez de centrarme en lo que hace falta para prepararse para un ultratrail, me gustaría hablar de lo qué va a suponer en cada uno de aquellos que finalmente se deciden a hacer frente a un reto como es el prepararse para un ultratrail. Qué vamos a lograr durante estos meses de preparación? En que nos va a afectar y de qué manera?

En primer lugar, no podemos olvidar que el entrenamiento regular activa de manera eficiente partes de nuestro cerebro manteniéndolo alerta y mucho más preparado para acometer otras tareas en las que la actividad cerebral desempeña un papel fundamental. Son numerosas las evidencias que otorgan a la práctica deportiva una mejora de las funciones cognitivas a cualquier edad.

A nadie hoy en día se le escapa que la práctica del ejercicio físico regular es sin duda una fuente de beneficios. Dejando a un lado las notables mejoras en nuestro estado físico en general con todo lo que eso conlleva en nuestro bienestar, calidad de vida y en la posibilidad de plantearnos objetivos de rendimiento deportivo más exigentes, el ejercicio es un método eficaz a la hora de prevenir y tratar numerosas enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiacas, hipertensión y osteoporosis entre otras. Si tenemos en cuenta que el entrenamiento de ultraresistencia exige una importante inversión de tiempo realizando ejercicio, parece lógico pensar que estaremos por tanto fabricando un escudo que nos protegerá contra importantes enfermedades.

El entrenamiento de ultraresistencia es también una inmejorable herramienta para mantener y mejorar nuestro aspecto físico y nos ayuda a mantener una composición corporal saludable y no podemos olvidar que el tener un aspecto físico saludable es un factor muy importante en muchas personas a quienes este sentirse bien con su propio cuerpo confiere una mayor seguridad para desenvolverse en otros ámbitos de la vida. El practicar una actividad tan gratificante como el correr por el monte puede ser la mejor de las terapias para combatir el estrés

Pero centrémonos en características no físicas pero que son tambien parte de nuestra identidad como personas. Cuando nos acercamos a nuestros límites físicos y lo hacemos de manera voluntaria y decidida, damos forma a algo más que a nuestros cuerpos. Damos forma a nuestras mentes y espíritus.  No es algo que diga yo (os aseguro que la psicología no es mi campo)  hay mucha ciencia que ha investigado los efectos del ejercicio y del esfuerzo en las actitudes y nuestra forma de ser y de actuar. El hecho de afrontar un reto que consideramos desafiante puede acarrearnos beneficios de un  largo alcance

El enfrentarnos  a situaciones que nos ponen a prueba nos ayuda  a aprender a sentirnos cómodos con el hecho de  sentirnos incómodos, creando  dentro de nosotros un eficaz y efectivo mecanismo de resistencia a muchos otros factores estresantes en la vida. En un mundo donde la comodidad es algo prioritario, las pruebas que nos obligan a enfrentarnos a las adversidades y a mostrar nuestra mejor versión, ofrecen una rara pero inmejorable oportunidad de practicar el sufrimiento. El aprender a relajarse cuando se produce este sufrimiento puede ser una característica decisiva que puede diferenciar a un deportista exitoso de otro

El proceso de entrenamiento y preparación para cuando lleguen los momentos difíciles nos enseñan a perfeccionar las cosas que nosotros mismos podemos controlar y no desperdiciar energía preocupándonos por las cosas que no podemos controlar. Las adversidades también se pueden entrenar dando como resultado que cuando se nos vuelvan a presentar no lo sean tanto.  El entrenamiento y preparación ante un reto deportivo como un ultratrail nos debería servir para centrarnos  en el proceso y en la preparación por encima de los resultados. Poned mucha atención en todo lo que podéis hacer para lograr vuestro objetivo y satisfacer vuestras ilusiones y no os obsesionéis con el resultado final.

El entrenamiento no está  (y no debería estar) exento de pequeños fracasos, momentos difíciles, en los que podemos tener la sensación de haber sido derrotados pero estos fracasos son tan solo una valiosa oportunidad para recabar información. Una información sobre nosotros mismos. El convivir y el exponernos a situaciones reales de dificultad y sucumbir ante ellas pueden ser el mejor de los antídotos que nos pueden conducir al éxito en un futuro. Para obtener nuestra mejor versión de nosotros mismos es necesario que nos midamos ante versiones anteriores de nosotros mismos. El desarrollo y la superación personal es una de los más gratificantes sensaciones que un deportista ( o cualquier ser humano) con ansias de superar barreras puede experimentar

Aceptar el desafío de participar en un ultratrail, sea cual sea el nivel, es también una inmejorable oportunidad para aprender a creer en nosotros mismos pero para que podamos creer y confiar en nosotros mismos, debemos enfrentarnos a los miedos y las dudas omnipresentes en las pruebas de la exigencia de un ultratrail

Otro factor que probablemente nos acompañara en nuestro camino de preparación para un ultratrail es el de una mayor predisposición y facilidad para adquirir hábitos de vida más saludables y puede tener una importancia vital como válvula de escape  y de autogestión ante posibles batacazos en el terreno personal

No tengo ninguna duda de que hay muchos otros beneficios además de los que he enumerado anteriormente que ayuden a forjar nuestra personalidad, nuestras actitudes y talante ante la vida. Muchos incluso permanecen ocultos para que los descubramos nosotros mismos  y que enriquecerán nuestras experiencias emocionales, pero ahora os toca a vosotros cruzar el rio e ir en su búsqueda.

Jon Aranburu

Twitter:  @Mitocondrion

www.joanarnburu.com

2017-10-15T17:38:30+00:00